“Llegó para quedarse”. “Te va a reemplazar”. “Hay que reinventarse”. Son algunas de las frases que pululan en el cotidiano de millones de personas que comienzan a preguntarse cómo la inteligencia artificial impacta en su trabajo y en sus conocimientos adquiridos. En un momento que parece ser un “Elige tu propia aventura”, las decisiones de cómo se utilice la IA en áreas claves internacionales marcará el rumbo de la humanidad.
El informe titulado “Cuatro futuros del trabajo en la nueva economía: IA y Talento en 2030”, publicado en enero de 2026, forma parte de una serie de documentos de Diálogo sobre los nuevos escenarios globales que están en plena transformación.
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De acuerdo a esta publicación se presentan cuatro escenarios posibles basados en el avance de la IA y la sinergia educación y mundo laboral: Progreso Supercargado, Edad del Desplazamiento, Economía de Co-Pilotos y Progreso Estancado. Dependerá de las decisiones que se tomen a nivel particular y global en cuál de ellos prevalecerá por sobre los otros.

Escenario 1: Un intento de equilibrio en el Progreso Supercargado
Avanzar y evolucionar; esa es la premisa que atraviesa el presente hacia el futuro cercano en este escenario. Una innovación exponencial donde la fuerza laboral deberá adaptarse como nunca. Se espera que la IA revolucione industrias, modelos de negocio y flujos de trabajo como así también el ámbito educativo que prepare a los nuevos trabajadores.
De acuerdo al informe “muchas ocupaciones desaparecerán, pero surgirán nuevas rápidamente”, como por ejemplo trabajadores que dirigirán portafolios de máquinas y/o que serán coordinadores de agentes. Una evolución donde el aprendizaje institucional y autónomo tiene una nueva oportunidad para repensar los conocimientos necesarios en una economía donde la inteligencia artificial alcanzará más de 1.3 billones de dólares entre 2025 y 2030.
Un punto a destacar en este escenario posible es que “Los marcos regulatorios y éticos no podrán seguir el ritmo del cambio”; lo que abrirá un nuevo foco en ciertas áreas claves educativas relacionadas con la ética y la tecnología que serán de vital importancia.
Escenario 2: Edad del Desplazamiento y oscuridad
Capacitarse de forma continua será la clave, pero ¿a qué ritmo? Un escenario posible apunta a una negatividad creciente.
Automatización que dispara el desempleo y la confianza del consumidor impactando en lo social y lo económico. Además se disparará la brecha salarial entre quienes puedan seguir el ritmo de los nuevos conocimientos necesarios; en un mundo donde la dependencia de modelos de IA controlados por pocas empresas aumentará.
Otro de los grandes temas de impacto negativo será el disparo de la huella ambiental de la automatización plena, debido al excesivo consumo energético.

Escenario 3: Economía de Co-Pilotos
El tercer escenario posible apunta a un mayor equilibrio en cómo la inteligencia artificial irá cambiando la forma de capacitarse en el nuevo mercado laboral donde la alfabetización no solo digital sino en IA marcará la diferencia. Las habilidades netamente humanas adquirirán una nueva escala de valor; en especial en lo social y gerencial.
Este “proceso gradual” señala una mirada de complemento y no de reemplazo de los conocimientos y la fuerza laboral humanos. Esta transformación incremental deberá contar con una inversión en capacitación e infraestructura digital clave donde se espera que la productividad crezca por encima del 1.5 % anual.
La clave volverá a estar puesta en el proceso de adaptación y estimulando una mayor confianza en las tecnologías; lo que favorecerá la creación de nuevo marcos regulatorios éticos y económicos.
Escenario 4: Progreso Estancado
Esta mirada apunta a un avance más lento de la IA tras la primera explosión, una especie de gran carrera desigual entre las economías del primer mundo y aquellas en vías de desarrollo.
La automatización irá primero por aquellos roles más rutinarios y menos preparados impactando en la brecha salarial y la pobreza. El cuello de botella se verá en la dependencia de la automatización sin talento suficiente, lo que limitará el crecimiento.
Además los gobiernos deberán enfrentar mayores cargas fiscales por desempleo y ayudas sociales a los sectores con menor preparación para el nuevo mundo de la inteligencia artificial.
Los cuatro escenarios tienen en común un foco: la capacitación y el aprendizaje para toda la vida como asset clave en un mundo que avanza y no espera y donde la educación tal y como la entendíamos requiere de una nueva mirada estratégica en vínculo con la tecnología.
Fuente: infobae.com