San Juan ganó 20 concursos en 2016 por proyectos de alumnos de establecimientos de enseñanza técnica

alumnos-escuelas-tecnicasGanas de crear, de inventar, de mejorar el mundo son las que movieron a los más de 100 estudiantes de escuelas técnicas locales a ganar 20 concursos nacionales e internacionales gracias a innovadores proyectos presentados, todos realizados en la tierra de Domingo Faustino Sarmiento por cerebros 100 % sanjuaninos.

Obtener tan buenos resultados no es obra del destino, ni de la casualidad. Las fuentes consultadas aseguraron que la enseñanza técnica sin la inversión y el envión que se le dio gracias a programas del CONICET, no podría haber cosechado tantos logros.

En San Juan hay 12 escuelas agrotécnicas, 5 monotécnicas y 14 técnicas, sumando 31. A este número hay que agregarle la Industrial, que depende de la Universidad Nacional de San Juan.

El ministro de Educación, Felipe De los Ríos, dijo que son cada vez más los jóvenes interesados en estudiar en una escuela con especialidades técnicas. Una de las razones es la rápida salida laboral y la otra responde al incentivo y a la difusión que se le dio tanto a nivel provincial como nacionalmente a los establecimientos con este tipo de enseñanza.

Otra de las buenas nuevas que tiene para contar Educación es el creciente interés de las chicas en estudiar en escuelas técnicas. “Cada vez son más las jóvenes que deciden estudiar especialidades técnicas, que terminaron con prejuicios y saben que la ciencia es un ámbito en el que pueden desarrollarse”, dijo el secretario de Ciencia y Técnica, Tulio Del Bono.

El envión a las escuelas técnicas incluyó inversiones en el equipamiento que utilizan alumnos y docentes en los talleres. Las especialidades de este tipo de establecimientos van desde automotores, química, construcciones, minería, electricidad y electrónica, entre otras.

El trabajo de años permitió empezar a cosechar frutos. Claros ejemplos son los premios recibidos por alumnos y docentes en concursos nacionales e internacionales. Los dos grandes hitos fueron por un lado, el galardón que recibieron los docentes de la EPET 4 de manos del presidente Mauricio Macri por crear un robot de rescate y por el otro, el campeonato mundial de cristalografía que ganaron los estudiantes de la Industrial en Londres en el 2015 (son finalistas nuevamente en la contienda 2016).

Pero además de estos logros, hubo reconocimientos en otros 18 concursos más en los cuales alumnos sanjuaninos obtuvieron importantes posiciones por sus destacados trabajos de investigación. Conocé algunos de los trabajos realizados por sanjuaninos que merecieron distinciones.

El premio mayor de un Presidente

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Rubén Zabaleta, Fabián Pallavicini y Miguel Parazza son 3 docentes sanjuaninos que se llevaron el premio mayor de un concurso lanzado por el Ministerio de Educación de la Nación, llamado “Maestros Argentinos”. El reconocimiento, que les entregó personalmente el presidente Mauricio Macri, incluyó un premio de un millón de pesos para ellos y la escuela en la que trabajan, en este caso la EPET Nº 4.

Los docentes fueron reconocidos por su proyecto pedagógico bautizado “Robótica en clases”. La iniciativa nació para que los estudiantes aprendan los principios básicos de la robótica, una especialidad compleja que se las trae a nivel internacional. El entusiasmo que despertaron con su invento en los estudiantes fue tal que los chicos, entre los 12 y 17 años, empezaron a ir a la escuela en contra turno para armar sus propios robots.

Los docentes aprovecharon para anexar otros conocimientos relacionados con la ecología. Gracias a esta información, los estudiantes aprendieron a reutilizar partes de computadoras usadas para desarrollar prototipos. Al mismo tiempo, los chicos aprendieron a desarrollar software y a programar, estudiando íntegramente todo lo asociado a la robótica.

Los docentes obtuvieron el premio mayor luego de concursar con otros grupos de educadores de todo el país y competir en la final frente a un equipo mendocino, quienes se quedaron con el segundo puesto.

El propio presidente Macri les entregó la distinción en Buenos Aires. Es la primera vez que un equipo docente local recibe un reconocimiento de manos de un primer mandatario nacional.

La mano que renueva esperanzas

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Tienen apenas 18 años y llama la atención que la tengan tan pero tan clara. Los protagonistas son tres estudiantes de la escuela Industrial: José Almada, Guillermo Ibáñez y Jorge Pérez. Los chicos crearon la prótesis de una mano con una impresora 3D. Pero el invento no termina ahí. Es que la prótesis podrá conectarse a los nervios del antebrazo gracias a unos sensores, lo que permitirá el movimiento voluntario del miembro superior. Gracias a este invento estuvieron en Tecnópolis.

La creación no llegó de la nada. Llevan años estudiando en una de las escuelas técnicas más prestigiosas. Una de las materias del último año se llama Proyecto Final y para aprobarla deben presentar un proyecto. “Quisimos presentar algo diferente, innovador, nos fijamos en las problemáticas sociales y así decidimos crear la prótesis de la mano”, contó Guillermo, uno de los inventores.

En un principio, pensaron crear un prototipo de un brazo pero había muchas prótesis similares. Entonces se decidieron por enfocarse en crear una prótesis de una mano con movimiento voluntario, es decir que lo dirija el propio paciente que perdió el miembro.

“Cuando te cortan una mano quedan los nervios. La idea fue aprovechar los impulsos nerviosos, se aprovechan esas señales eléctricas a través de sensores y la prótesis se mueve como el paciente lo requiere”, indicó José.

Para llegar a semejante creación investigaron muchísimo. Cuando hablan, se nota que están híper informados y explican de modo sencillo las características de este prototipo que podría ser llevado a la realidad y costar muchísimo menos que uno de los que se vende en el mercado actualmente (los precios no bajan de los miles de dólares).

La prótesis tomó forma gracias a una de las dos impresoras 3D que tiene la Universidad Nacional de San Juan. En el proceso tuvieron el apoyo de profesores y profesionales con quienes se fueron encontrando a lo largo del proceso de investigación. El trío destacó la ayuda de Leo Farías, de la bioingeniera Natalia López y del arquitecto Facundo Vila.

La prótesis hará tres movimientos, que tal como se explicó, podrán ser ordenados por el propio paciente. Los sensores que tiene llegan desde Europa y los motores (son tres: uno controla el pulgar, el otro el índice y el otro el resto de los dedos) son de Buenos Aires y están próximos a llegar.

Es tan importante el adelanto, no sólo en términos científicos sino también en términos sociales, que el invento de los chicos fue elegido en el concurso INNOVAR para ser expuesto en Tecnópolis, Buenos Aires.

Los chicos no son unos improvisados, todos se han destacado por la creación de proyectos innovadores. Incluso uno de ellos, José Almada, viajó a México porque fue uno de los inventores de una alerta temprana para sismos.

“El nombre del proyecto es “Dar una mano” y esa es la idea, acercarle a la gente una prótesis más accesible que permita que tengan una mejor calidad de vida a pesar de haber perdido un miembro del cuerpo”, agregó José.

A la hora de las fotos, el equipo de Tiempo fue al aula de los chicos. Junto a sus compañeros de curso se sacaron varias fotografías. No hubo egoísmos sobre quién debía o no salir en la imagen. Ese mismo espíritu los llevó a crear esta prótesis.

Los capos de la cristalografía

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Tres alumnos de la Escuela Industrial Domingo F. Sarmiento, Lourdes R. Díaz, Mateo Martínez Palonés y Candelaria Molina, obtuvieron una medalla de oro representando al país en un concurso mundial con sede en Londres que organizó la Asociación Internacional de Cristalografía, quien fomenta el desarrollo de cristales, una ciencia que se desprende de la geología para estudiar la forma y la estructura de los minerales.

La UNESCO declaró al 2014 como el año internacional de la cristalografía. Y lo hizo para fomentar el desarrollo de cristales. Por ejemplo, el azúcar, la sal, los cosméticos y la tecnología (celulares, computadores), usan en alguna de sus etapas a la cristalografía.

“Estamos muy, muy felices. El año pasado la Escuela Industrial obtuvo una mención especial en el concurso nacional. Ahora enviamos nueve trabajos y logramos dos ganadores y dos menciones especiales. De ellos, enviamos cuatro al concurso internacional y obtuvimos el máximo premio, la medalla de oro”, informó Viviana Mercado, profesora de Química que fomentó a los alumnos a concursar.

Los alumnos Lourdes Díaz y Candelaria Molina pertenecen a la especialidad Química y el alumno Mateo Martínez Palonés a Electromecánica.

El trabajo con el que ganaron se llama “El zapatito perdido de la Cenicienta”. Lo que hicieron fue desarrollar cristales mediante un proceso químico y le dieron la forma del famoso zapatito del romántico cuento de ficción. Le agregaron una base giratoria para exhibirlo delicadamente.

Con ese trabajo ganaron a nivel nacional y representaron al país en la mundial. Y obtuvieron la medalla de oro en una de las tres categorías. Fue en la primera de ellas, la de chicos de 15 a 18 años, la segunda es de 11 a 15 años y la tercera hasta 11 años (primaria).

El segundo lugar, detrás de la Argentina con la Escuela Industrial, quedó Singapur con una medalla de plata y el tercer lugar fue para otra escuela argentina.

“Por ahora no sabemos qué cantidad de concursantes hubo a nivel mundial en esta edición. Sólo nos informaron por la página web que obtuvimos la medalla de oro. La notificación oficial siempre la hacen vía mail. Tampoco sabemos si, como el año pasado, el anuncio formal se hará en el Congreso Mundial que este año se hace en la India. Hasta ahora los chicos no viajan a recibir el premio, por lo menos el año pasado lo enviaron a los países”, explicó la profesora Mercado.

Tiempo de San Juan

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