La UNSJ presentó el dinosaurio Lucianovenator bonoi

Si Ischigualasto es el signo de los descubrimientos paleontológicos en San Juan, el país y el mundo en el siglo veinte -aunque su territorio sigue siendo un riquísimo potencial de hallazgos-, sin dudas el sitio Balde de Leyes, en el departamento de Caucete, es el signo del siglo 21.

Porque ni bien comenzado el milenio actual, los investigadores de la Universidad Nacional de San Juan empezaron a descubrir allí fósiles de más de cien especímenes, incluidos reptiles voladores y tortugas, que fueron ampliando la documentación paleontológica hasta llegar a la actual joya: el Lucianovenator bonoi.
Primer registro en Sudamérica
El Lucianovenator bonoi es el primer dinosaurio encontrado en esa localidad caucetera. “Es un bípedo, cazador y carnívoro, seguramente un animal muy ágil, de unos dos metros de largo y de un peso de alrededor de 45 kilos. Existieron durante el Período Triásico alto, la parte más nueva de ese periodo, antes de las extinciones de animales entre el Triásico y el Jurásico, suponemos que tiene entre 205 y 210 millones de años”, explicó Ricardo Martínez, uno de los investigadores del Instituto y Museo de Ciencias Naturales (IMCN) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ.

El profesional dijo que el animal tiene una característica muy llamativa, que es que posee un cuello muy largo para ser carnívoro. Los dinosaurios carnívoros generalmente tenían cuellos cortos. Además, esta especie tiene en las vértebras del cuello cavidades llamadas Pleurocoelus. “Esas cavidades alivianan, pero por otro lado por allí pasan ‘sacos de aire’. Los sacos de aire son parte del aparato respiratorio de las aves”, dijo Martínez. El Lucianovenator bonoi pertenece a una familia denominada Coelophyísido. “Es el primer registro de esta familia en Sudamérica. Se los conocía en África, América del Norte y Asia, pero no aquí”, señaló.

Origen de las aves
Por su parte, Cecilia Apaldetti, también paleontóloga del IMCN, comentó que luego del estudio filogenético de la especie, el cual permite saber su relación con los demás animales, determinaron que el Lucianovenator bonoi está relacionado con los dinosaurios que posteriormente dieron origen a las aves. “Tenemos conocimiento de muchos dinosaurios, pero no todos siguieron evolucionando y dejando especies actuales como las aves. Este particularmente sería uno de los primeros dinosaurios que se dirigió hacia ese camino evolutivo de las aves”, indicó la especialista. Fue así que a partir de profundos estudios de los investigadores de la UNSJ, hoy puede saberse que la especie es única en Sudamérica.

Nombres
El nombre Lucianovenator bonoi tiene origen en dos personas. “Lucianovenator” hace referencia a Luciano, por Luciano Leyes. Ese apellido designa a la localidad de Balde de Leyes. Don Luciano actualmente vive en Las Chacritas, pero viaja constantemente a aquel terruño. En 2001 Luciano le comentó al paleontólogo Ricardo Martínez que hacía unos 15 años su hermano, Benito, ya fallecido, había visto unos huesos enterrados en aquel lugar caucetero. Los Leyes habían pensado que tal vez serían huesos de vaca, pero Martínez preguntó a don Luciano si habían visto esos huesos en tierra blanda o en piedras. Luciano respondió que estaban dentro de piedras. El paleontólogo le dijo “entonces no son huesos de vaca”. Tiempo después, los investigadores del IMCN fueron a Balde Leyes y comenzaban así su trabajo de buscar fósiles. “Venator” significa “cazador”, en latín.

Por otro lado, “bonoi” alude a Del Bono, el apellido del actual secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia, Tulio Abel Del Bono. El sufijo “i” de “bonoi” significa “perteneciente a”. Es que los profesionales también quisieron homenajear a Del Bono por su valioso apoyo a sus investigaciones desde la SECITI. En síntesis, respecto de la nomenclatura de este dinosaurio, el género del animal prehistórico es lucianovenator, mientras que la especie es bonoi.

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