Alumnos de la Boero realizaron una campaña solidaria para una escuela de Sarmiento

El frío parecía llegar a los huesos sin embargo la fuerza de la solidaridad podía mucho más y fue precisamente eso lo que los llenó de adrenalina para emprender una fuerte cruzada. Los alumnos de la escuela Boero se movilizaron el jueves pasado hasta el establecimiento Carlos Doncel en Media Agua, Sarmiento, con el fin no solo de llevar distintos tipos de donaciones sino también para arreglar lo que más pudieran los problemas que allí habían.

Encabezados por el director de la Boero, profesor Alfredo Rodríguez, alumnos, profesores e incluso padres arribaron pasada las 9.30 con herramientas en sus manos, además de las decenas de bolsas con ropa, comida y elementos de cocina para donar al establecimiento sarmientino.

“Todo comenzó con la ganas de ayudar y para celebrar los 80 años de la Boero”, comenzó explicando el director a Diario La Provincia. Al llegar al lugar fueron recibidos por toda la comunidad educativa de Media Agua que estaban preparados para concretar los festejos.

Los directores junto al escudo que fue realizado por los alumnos de la Boero

La escuela Carlos Doncel, está dividida en tres niveles: inicial plurisala con chicos de 4 y 5 años, aunque también pueden recibir niños de 3 años; primaria con matricula agrupada; y ciclo básico de secundaria que llega a 3 años, también agrupados. Dicha institución tiene características especiales. Es que los chicos, que provienen de diferentes puntos del departamento, están agrupados, muchos reciben clases todos juntos.

“La conducta de los alumnos es muy buena. Hemos logrado tener una buena matrícula y conducta con un rendimiento escolar para destacar”, contó la directora de la escuela de Media Agua, Carina Neira quien luego agradeció a los chicos por haber pensado en celebrar solucionando los problemas que allí tenían.

Los alumnos de la Boero se dividieron en grupos para trabajar en función de sus especialidades: mecánica, eléctrica y construcción. Con sus conocimientos en “las manos” y la voluntad en el corazón, los chicos pusieron manos a la obra y arreglaron cañerías, los juegos del patio infantil y el sistema eléctrico que fallaba en la cocina y algunas aulas.

Junto a ellos trabajaron algunos docentes que no solo los orientaban cómo hacer las cosas sino también colaboraban a la par. Entre ellos el profesor Jorge Echegaray, quien ya tiene su jubilación de la escuela Boero y decidió estar presente en esta movida solidaria.

“Lo mío fue participar un poco y devolverle tanto que me ha dado la escuela a mi durante tantísimos años que fui docente de este establecimiento. Seguir colaborando con la institución”, relató el docente de dibujo que trabajó en la Boero desde 1979 y hasta el 1 de junio pasado cuando recibió la jubilación.

Después de la larga tarea en la escuela, en el que el frío no inhibió las ganas de hacer las cosas, los chicos compartieron una rica choripaneada, también realizada por la comunidad educativa de la Boero.

 

 

Comparte...
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Enlace para bookmark : Enlace permanente.